Una explicación, un pequeño secreto, una cuasi despedida

Ya no me paso por aquí, los motivos son varios, quizás el más importante la falta de tiempo, pero soy incapaz de dejar de renovar hosting y cerrar este blog, no puedo hacerlo de momento.

Hoy estoy de nuevo escribiendo porque sentía la necesidad de compartir un pequeño secreto: he buscado una forma más cómoda para seguir escribiendo en esa red que tanto me gusta y a veces tanto me saca de quicio, he emigrado y encontrado lo que buscaba en una nueva cuenta de Instagram @vero_vera_verina en la que sólo hay que llamar para poder entrar.

Hace cinco semanas, empece a escribir allí casi de la misma forma que lo venía haciendo aquí, de reflexiones, de libros, de viajes y, cómo no, también en las últimas semanas mis propias Crónicas en tiempos de cuarentena, es de todas las rutinas que he intentado imponerme la única que no me he saltado ni un sólo día.




Comparto aquí la explicación que ya compartí allí del por qué este nuevo inicio, esa necesidad de hacer el circulo más pequeño.

Mi primera cuenta de Ig surgió de un nuevo comienzo lejos del paraíso. Durante años compartía pensando pero sin pensar, suena raro lo sé. Un día me descubrí que había desconocidos que tenían acceso sin restricción, que compartía información (aunque fuese irrelevante) como si de verdad fuese a interesarle a alguien, que la gente no siempre pedía las cosas por favor ni daba las gracias por ellas, que se opinaba de todo con coherencia y sin ella (y que estas "cositas", un poco me sacaban de quicio). -

Con el regreso, por los motivos, la forma o la oportunidad del nuevo inicio empecé a no sentirme libre y cada vez más la necesidad de hacer el círculo más pequeño se hacía más presente. 
Comencé a subir fotos a esta cuenta con marcadores a cero, un nuevo álbum más libre sin pretenciones ni obligaciones, al principio se lleno de selfies así que no estaba segura de si realmente era necesario o me estaba boicoteando a mi misma.
Hace un par de semanas llegué a la conclusión de que me gustaba la idea de sentirme más libre, de tener menos vergüenza, de deshacerme de compromisos y obligaciones y pensé que podía intentar empezar de nuevo.

Reconozco que pido a Amazon cosas varias por ganar tiempo, pero compro libros en la librería y flores en la floristería, voy a sitios "cuquis" pero también tomo cafés en barras donde no hacen dibujos en la espuma, a veces se me amontona ropa por recoger y en casa no todo está siempre ordenado, la nevera nunca está vacía pero a veces me salto los menús semanales, en ocasiones tengo que establecer prioridades porque todo no se puede y además me pasan cosas buenas y malas, éstas últimas intento dramatizarlas con los más íntimos.

Ayer leí la letra de esa canción y pensé: inténtalo, abre el círculo sin miedo a poder volver a equivocarte.

Sono qui per ricordarti
che gli errori sono altri
che la vita è la fuori
non è sempre a colori
ma una cosa è certa
non gli importa dei tuoi errori
e crollare fa male
ma ritorna a sognare.

GRACIAS

Lee lo que te gusta. Septiembre. Lee, piensa y luego vota.

La vuelta a la rutina se me hizo un poco cuesta arriba.
Leí poco pero me paré mucho a pensar.

En septiembre hubo anuncio de nuevas eleciones, lo que vino a ser la confirmación de una noticia esperada. 
Nuestros políticos llegaron descansados del verano pero sin atisbo de ponerse a trabajar. 
Y en ese clima, cansada yo también de de votar y re-votar, la elección de mis lecturas podría considerarse sesgada. 



A mí los tres libros me gustaron, me parecieron interesantes, me dieron argumentos a favor y en contra, me hicieron pensar (me noto obsesionada con pensar). 
Hay que respetar el voto de cada persona, aunque a veces haya que hacer un gran esfuerzo para ello.

Música para un 9 de octubre

Han pasado 9 años de aquel día y 10 más (y un par de días) desde aquel día en que me esperaste más de una hora sentado en un banco.
Hemos pasado por 4 países y recorrido miles de kilómetros por tierra, aire y mar.
Hemos hecho nuestro hogar en 7 casas y superado  con éxito las respectivas mudanzas.
Hemos acumulado innumerables historias que contar.
Creo que podemos decir que hemos encontrado nuestra formula, la que nos funciona a nosotros, que no es perfecta pero está dando buenos resultados quizás no sea reproducible y por eso no sea publicable ni tenga un gran impacto fuera de nuestra burbuja pero a nosotros nos ha estado funcionando y no parece que vaya a dejar de hacerlo.




Algo tienen las canciones italianas que plagan nuestra banda sonora.


Come una fotografia 
Dai contorni incerti 
E questa vita 
La mia 
La trovo in un cassetto 
E poi ogni giorno 
Dentro gli occhi tuoi 
Se vuoi
Parlami 
di come la fortuna aspetta 
E tienimi 
tra le tue braccia ancora per un po' 
Dimmi che tu ci sarai 
Quando il tempo su di noi 
Avrà ormai lasciato 
Segni che non vuoi 
Dimmi che tu ci sarai 
Quando la malinconia 
Vestirà i ricordi 
Della vita mia 
Toglierò la polvere 
Laverò le lacrime 
Che tu 
Non vuoi 
Ogni goccia è una poesia 
Che non ho sentito andare via 
Se puoi spiegami le cose che non ho capito 
E svegliami
Se senti freddo, vedi, sono qua 
Dimmi che tu ci sarai 
Quando il tempo su di noi 
Avrà ormai lasciato 
Segni che non vuoi 
Dimmi che… 

Lee lo que te gusta - Mi verano con libros - Agosto 2019

A mi que el calendario anunciase la llegada de septiembre, el fin de las vacaciones, la vuelta a la tediosa rutina me daba una pereza máxima, sería porque no tenía grandes proyectos, retos u objetivos o porque los que tenía se parecen demasiado a los de otros años. 

Las vacaciones bien, casi perfectas, con pequeño susto incluido y libros, buenas lecturas. Podían haber durado más pero igual si me oye alguien decir esto se escandaliza pero es que siempre queremos más, a veces, incluso más de lo que necesitamos.




Lee lo que te gusta Julio - Extras: lecturas veraniegas y recomendaciones varias

Se acabo, bueno aún quedan algunos días pero puedo dar por finiquitado el mes de julio y además afirmar que el horario intermitente de verano que he tenido estas últimas semanas ha resultado ser un desastre. Verdad verdadera que el calor sofocante o los viajes de 48 horas al paraíso no han ayudado y que estoy enganchada a la actualidad política como una yonki a su dosis. Conclusión: he leído poco, poquísimo y para colmo seguimos sin gobierno... Vaya mesecito!!

Para ilustrar las escasas lecturas de este mes, nada más descriptivo: persianas bajadas, cactus que no para de crecer (no por mis cuidados sino porque se encuentra en su hábitat con tanta ola de calor), ventilador a lo Beyonce y un par de títulos gracias a la sister.



Por eso de que esto no se haga demasiado corto sentando un precedente del que probablemente no habría continuidad, también compartiré mis futuras lecturas veraniegas.


Lee lo que te guste abril, mayo, junio....

Han pasado unos cuantos meses desde que no aparezco por aquí. 
Abril, mayo y junio son meses que se me atragantan desde hace seis años, siempre pasa algo que me pone un poco la vida al revés; no es una montaña rusa donde se van sucediendo las cosas buenas con las menos malas, es mi particular noria, en marzo ya empiezo a pensar en ¿y este año qué?
Pues a este año además se ha sumado un último trimestre de curso de locura, picos de mucho trabajo, con alguno de querer mandar a la jefa literalmente à la merde (ayer mismo soñé que lo hacía).
En fin, voy tachando los días para que lleguen las vacaciones, para descansar, para leer, para organizar.



En estos meses  de poca lectura, me dejé enseñar Valencia, descubrí Cuenca, celebré en Madrid, estuve en un par de presentaciones de libros, visité Burgos, disfruté del Cantábrico desde el golfo de Bizkaia hasta el cabo Peñas, fuí a un concierto, me reencontré con amigas, hablé mucho, nos reímos y lloré algo, lo único para lo que no encontré momento fue para compartir lecturas, porque todo lo que escribía me exponía demasiado y no tenía fuerzas ni ganas de hacerlo.
Por eso vuelvo a finales de julio, cuando las vacaciones se acercan, y aunque agotada, he encontrado ese tiempo para sentarme frente al teclado.

Lee lo que te gusta - Marzo

Me gusta leer, esto ya lo sabes porque me repito y siempre estoy con el mismo cantar, pero también es verdad que me entretienen mil cosas; las moscas no, pero puedo encontrarle su aquel a un campeonato de curling, me puedo divertir silenciosamente con la conversación de la pareja sentada a mi lado en la sala de espera (ya sé que está feo eso de escuchar conversaciones ajenas) y además, claro está, necesito estar pendiente de la actualidad (más que nunca en época de elecciones) y me pierdo entre podcasts, stories y, cada día un poquito menos en el teletienda instagramero (el que no quiere que compres no sé que, está interesado en que utilices su código descuento para flores, y en algún momento será abanderado contra el cambio climático y te animará a que moderes tu consumo, todo "muy mucho" coherente). 

Ultimamente casi no tengo tiempo. A ver, espera, que no se me vaya la cabeza.
Recalculando... Ahora mismo tengo menos tiempo libre, y leo menos de lo que me gustaría. ¿Tiene sentido escribir una recopilación con tan escasez lectora: dos libros terminados y una relectura? Espero que sí porque si no me veo cerrando el chiringuito.
Ay por favor, no quiero que pienses que yo soy uno de esos que van lanzando amenazas 2.0 de desaparición, lo prometo, el día que esto no dé para divagaciones ni lecturas recomendadas, ni avisaré. Además entre tú y yo, por coherencia, aunque sólo sea económica, el dominio está recién renovado, tampoco voy a ir tirando el dinero.



He vuelto a releer Tierra de Campos de David Trueba para el club de lectura del que te hablé, tengo ganas de compartir impresiones porque parto desde un punto de cero objetividad y necesito oír otras opiniones. Ya lo dije en su día "tengo la sensación que es alguien que escribe como debe hablar, que piensa siempre antes y que tiene unas reflexiones que ya me gustaría compartiesen muchos".


Gente que se fue, David Gistau - Circulo de Tiza

A David Gustau me gusta leerlo en sus columnas aunque no suelo compartir opinión, en la radio ya no le escucho porque soy no veo la necesidad de encabronarme escuchando el programa de Carlos Herrera, pero recuerdo lo mucho que me gustaba su colaboración en el programa de "Lo mejor que te puede pasar" fueron muchas primeras mañanas danesas.

Sin mentiras. 
La primera razón por la que compré este libro fue porque el prólogo es de Javier Aznar, and you know... Si él me dice ven, lo dejo todo. Espero que no suene demasiado patético.
La segunda y más importante porque he resuelto la carestía de tiempo de lectura a través de los relatos, de cuentos para mayores, siempre que sean de calidad. 
Y las siguientes razones por la que avance en la lectura de este libro es porque me gusta como lo escribe, me gustó la queja sorda de la señora del tercero, el fantasma del pueblito portuario cantábrico, las curvas de las carreteras del Norte, la marquesa poniendo a prueba a sus invitados, los recuerdos de futbol, encontrar "tu" bar entre tanto anglicanismo (sólo ha faltado un cupcake), porque a palo seco un negroni quizás sea demasiado pero de aperitivo yo no le diría que no. 
¿Echas de menos alguna otra razón? Porque sólo he señalado algunas.



Crónicas de Jerusalén, Guy Delisle - Astiberri

Esta última semana han muerto dos personas en los territorios ocupados de Gaza. Os lo comento porque hay que buscar en los periódicos para leer la noticia aunque la cifra desde el inicio de la "Gran marcha del Retorno" ronda los 200 según datos de la ONU. Seguro que en unos meses lo que pasé allí vuelve a acaparar titulares pero de momento no deben atraer suficientes lectores, telespectadores o radioyentes. Ya hemos perdido la cuenta de los años que lleva este conflicto abierto. Quien lo iba a decir pero parece que las guerras también pasan de moda, ahí sigue Yemen, demasiado pequeño y con pocos recursos para que le prestemos atención.  

Todo esa introducción para hablar de una novela gráfica en la que su autor con una importante dosis de humor comparte la que fue su vida familiar y profesional durante el año que vivió en Jerusalén acompañando a su pareja, miembro de Médicos Sin Fronteras. 

Aunque parezca mentira la vida sigue, ha seguido, durante todos estos interminables años de conflicto entre israelíes y palestinos. Puedes atravesar varios checkpoint durante la semana, encontrar un increíble supermercado en las zonas ocupadas y el fin de semana puedes ir a la playa, puedes llevar a los niños al zoo, cansarte de interrogatorios y acabar compartiendo mesa con alguien que la noche antes oía como los misiles sobrevolaban la casa donde vivía. 
Esta novela gráfica va de todo eso, de ese muro, de esas fronteras reales e impuestas, de ese conflicto sin resolver.



Vamos escribiendo y leyendo, por cierto este mes no hubo ningún libro apartado pero si tengo dos a medias que tengo ganas de compartir ;)




Lee lo que te gusta - Febrero

Atrás quedaron los 28 días de febrero, digamos que lo alargo hasta que termino el último libro que empiezo antes de que acabe el mes y encuentro tiempo de sentarme a compartir lecturas.
Febrero son seis libros iniciados, cinco maravillosos finalizados. Este sería el mejor resumen, pero soy más de extenderme y aprovechar la ocasión para hacer una breve introducción sobre algo que también tiene que ver con libros. 

Estos últimos meses se han sucedido lamentablemente el cierre de librerías, noticias que han pasado casi inadvertidas. 
Yo no lo entiendo, es verdad que soy de letras, pero a mí las números no me cuadran. ¿Cómo puede ser que muchas librerías estén abocadas al cierre cuando yo tengo la sensación de que la gente no hace otra cosa que leer? 
No es una pregunta al aire, no te vayas a creer, en realidad creo conocer parte de la respuesta: me creo que todo el mundo lee porque intento rodearme de gente que lo hace,  pero hay vida más allá. Hay mucha gente que dice leer pero practica más la fotografía de portada, hay mucha otra que realmente lo hace pero sigue sin entender que en el precio del libro se incluye además de la imaginación del autor, la imprenta, la distribución y si me apuras el alquiler del local de la librería, por eso le parece caro el precio de los libros y se los decarga de forma ilegal, podría ir a la biblioteca pero seguro que también tiene una buena razón para no hacerlo, y lo peor es que seguro que luego se lamentará cuando vuelva a leer sobre el cierre de otra librería.   

Que las calles se llenen de nuevo y el cielo se tiña de morado

Espero volver a vivir otro día histórico, igual o más que el del año pasado.
Espero que todas las que puedan hagan huelga, que las calles vuelvan a llenarse, espero volver a emocionarme.



Yo mañana no paro, paro a medias, trabajaré sólo por la mañana, y no me siento ni menos ni más. Estas son mis circunstancias y cada una tiene las suyas.

No quiero juzgar a las que pueden y no quieren, pero sobre todo quiero sentirme cerca de las que quieren y no pueden, porque desde la comodidad a veces nos cuesta atender la desigualdad de condiciones para ejercer los derechos que reivindicamos. 
Incluso en un día como el de mañana, sigue siendo necesario ponernos en la piel de la otra, entender la situación y las circunstancias que vive cada una. Hay mujeres que no pueden ejercer el derecho a huelga por distintas circunstancias: porque no puede delegar sus obligaciones, porque dejar su trabajo supone sobrecargar a una compañera, porque no pueden permitírselo económicamente, porque no tienen fuerzas en este momento. 
Y por todas ellas, quien pueda ejercerá su derecho a huelga, y muchas seremos las que llenaremos de nuevo las calles.

Mañana me levantaré tranquilamente, encenderé la radio mientras me preparo el desayuno, dejaré la bolsa lista y me iré a trabajar. 
Hace unos días decidí que no iba a ejercer mi derecho a la huelga, que no tenía ganas de explicarle a una jefa la importancia de un día como el de mañana, simplemente me pedí la tarde del viernes, volveré el lunes y seguiré luchando porque se respeten mis derechos y los de mis compañeras, porque la conciliación para las madres y también para las que no lo son sea una realidad, para que las tareas sean las mismas, para evitar los comentarios fuera de lugar, para decir que lo que pudo ser válido hasta antes de ayer no tiene porque serlo hoy y no lo será mañana.

Mañana espero llegar a tiempo para vivirlo juntas y saltarnos la llamada que nos hicimos el año pasado conscientes de estar participando activamente del cambio.

El feminismo no necesita calificativos, no es liberal ni progresista; bueno sí lo es pero vamos a dejarlo para otro día que tampoco a estas horas me apetece ponerme a divagar sobre el tema. 
El feminismo no es lo contrario de machismo.
No se es feminista o femenina.
El feminismo lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y cada 8 de marzo que sea necesario salir a la calle para reivindicarlo hasta que sea una realidad, seguiremos haciendo historia.
Lo haremos por las que quieren y no pueden, por las que no están, por las que salieron antes por nosotras, pero también por todas aquellas que dicen que esto no va con ellas.


Lee lo que te gusta - Enero

Estaba pensando en cambiar el título, estos posts podrían pasar a llamarse "Lee lo que puedas, sólo lo que te guste y así puedes que llegues a tener algo más de tiempo para  hacer otras cosas que también te apetecen, y en todo caso, dejarás de sentirte culpable porque se te acumulen lecturas pendientes". Quizás sea un poco largo, ¿no?.




Así que esta es mi breve lista de enero.

Es invierno

Es invierno, y en Vitoria los días son bastante grises, podría haber empezado a marcar en el calendario los días que veo el sol pero podría terminar con una severa depresión.

Regalos de Navidad

El Corte Inglés encargó su campaña de Navidad 2018 a la agencia Sra.Rushmore.
Leí sobre el anuncio antes de verlo. Un reconocimiento especial a todas esas personas que mantienen viva la ilusión en esta época del año, incluyendo sus propios empleados. 
Un spot que nos enseña la relación entre un padre y un hijo cuya imaginación le hace estar convencido de que su progenitor es uno de los encargados de poner en marcha la mecánica de la Navidad (si, sí, la mecánica del consumismo; que le vamos a hacer, ya sé que en estos tiempos puede resultar políticamente incorrecto pero...). 
Y mientras, se escucha una canción "mi padre es un elfo".



Voy a decirte algo: mi madre fue una elfo muchas Navidades. 
Eso quiere decir que en Nochebuena o Nochevieja había años que llegaba directa a la cocina para terminar de preparar la cena, también significa que apenas recuerdo ver una cabalgata de reyes con ella, que además, ese día en concreto, cuando creíamos todavía en la magia de la Navidad, nos íbamos a la cama sin su beso de buenas noches porque después de cerrar, había que preparar las rebajas y cuando llegaba a casa, dejaba a un lado su cansancio y sacaba fuerzas para hacer magia sólo por ver nuestras caras por la mañana.

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Mi madre dejo de estar al servicio de la Navidad de otros hace un par de años.
Se empeña en seguir celebrándola como si no hubiese un mañana, pase lo que pase.
Se pasa días pensando en los menús, es difícil sacarla de la cocina pero hemos conseguido inmovilizarla y que descanse si logramos arrinconarla en la mesa, siempre y cuando hagamos un baile de sillas.
Ella nunca quiere nada, no necesita nada, y siempre le gusta todo, creo que siempre acaba siendo la que menos paquetes desenvuelve y probablemente una de las cosas que más le gusta sigue siendo prepararnos los regalos al resto.

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Por mi madre, en Navidades no voy a comprar a última hora y entiendo la mayoría de las veces las caras de cansancio.

Yo no necesitaba un anuncio, y a ella no ha terminado de gustarle, pero ya era hora de que los grandes almacenes agradeciesen a los elfos todo el trabajo que hacen estos días.

P.D. Políticamente incorrecto debería ser eso de preguntar si has sido bueno para que te traigan muchas cosas los reyes.

2018, sin reproches


Ni las doce campanadas ni el primer brindis van a hacer desaparecer lo malo ni lograran transformarlo todo en positivo.

Fue el año en que:
  • Recuperé el criterio para fijarme en lo verdaderamente importante e ignorar lo que no merece la pena.
  • Defendí mis derechos y expresé mis opiniones desde el respeto, gané seguridad en mi misma, y cuando no tenía nada que aportar, me mantuve en silencio.
  • Regresé al mercado laboral.
  • Volví a llorar (mucho) de risa, de impotencia y para desahogar.
  • Disfrute de la buena compañía y aprendí a hacerlo de la soledad.
  • Recorrí kilómetros, por devoción y obligación.
  • Paseé por la playa bajo el sol, resguardada por un paraguas y entre la niebla, y además me senté a ver atardecer, salté olas, recogí conchas.
  • Me seguí emocionando con libros, canciones ...
Tienes suerte 2018 porque al final la memoria es selectiva y si no lo es, haremos lo posible por ayudarla. Sin reproches.


Jólabókaflóðið, inundación navideña de libros

De casi imposible pronunciación, no hay mejor tradición navideña: regalar libros, leer y tomar chocolate caliente. ¡Estos islandeses si que saben!



Instagram 2018, mucho más que un best nine

La cuenta de instagram durante 2018 ha estado menos activa, sigue siendo más de paisajes, y ha ido la mayor parte del tiempo en diferido, sobreviviendo a base de archivo.
No recuerdo si fue la mamina quien me dijo aquello de que mi perfil era como una sucesión de postales, de paisajes, pero tenía toda la razón. Intento controlar más o menos lo que publico, evitar exponer a conocidos y desconocidos, procuro pensar bien lo que enseño y lo que cuento, aunque como se supone que la gente no siempre lee los pies de fotos, con el teclado me dejo ir un poco más que con las fotos.
Lo del directo y el diferido, era algo que ya estaba ahí. Me da un poco de cosa, llámalo vergüenza, llámalo equis, dejar constancia de donde/como/y con quien estoy en cada momento en directo. ¡Qué de buenos momentos vividos y no compartidos!
En este 2018 he reducido el tiempo que paso con el teléfono en la mano, eso es lo que me dice cada domingo, pero reconozco que no es mérito propio, que es porque no puedo hacerlo más, porque de momento no hemos tenido noticias de que Zuckenberg quiera pagar parte de mi sueldo. Cada vez puedo hacer menos comunidad, pero ¡ay, es que a veces eso de hacer comunidad, dependiendo de quien venga me supera, lo confieso!.
Paso más tiempo en las Stories que en las galerías, porque es más rápido, porque puedes echarle un ojo en el ascensor o esperando en la pescadería, y sigo aplicando mi política de corazoncitos.  
En fin, que mi relación con Instagram ha madurado y la mayor parte del tiempo nos seguimos cayendo bien, a veces nos enfadamos y nos tomamos un tiempo para volver a divertirnos juntos, y a veces, hago lo que todo el mundo, por ejemplo: el Best Nine, que es lo que más les ha gustado a otros, por lo que debería llamarse The Most Likes.

Vitoria en cuatro fotos, y sólo dos son postales de nieve, no podía ser de otra forma en Siberia Gasteiz. 
Muy muy importante, el 8 de marzo de 2018 donde sigo pensando que vivimos un día histórico, y el 21 de junio cuando descubrimos que no siempre estamos de acuerdo con la justicia. Al 2018 nadie podrá negarle que ha sido el año más feminista hasta el momento.
El Cantábrico, me quedaría siempre frente a él.
Libros, porque me acompañan todos los meses, y ese Lee y deja leer.
Un recuerdo a nuestro último refugio en Copenhague y nuestro agradecimiento más grande.
Y una foto que habla de nosotros.

Lee lo que te gusta - Noviembre

Puff... pocas novedades, me sigo administrando mal el tiempo libre, quiero seguir  haciendo las mismas cosas y como no lo consigo, pierdo aún más tiempo flagelándome porque no llego o autocastigándome por el tiempo desaprovechado meses atrás. 

Escribo pero no encuentro tiempo para pensar en las fotos (¡Si hubiese logrado poner orden! ¡Es mi gran asignatura pendiente!), así que voy acumulando post, porque... ¿para qué publicar si ahora dicen que la gente sólo lee pies de foto en Instagram? Si lo que está de moda son los podcast. 
Podría despedirme o dejar de actualizar y aquí no ha pasado nada.
Pero yo sigo leyendo blogs, aunque escuche podcast, y éste nunca nació con grandes expectativas, así que no me voy... ¿A donde me voy a ir, si todavía estoy cansada de las últimas mudanzas?
Sobre las lecturas. Se me amontonan títulos en listas, libros en la mesilla de noche y en la cesta de pendientes del salón, hago los que puedo y mantengo esa regla esencial de leer por placer sólo lo que me gusta. 
Lo positivo de esta situación es que intento estar muy segura antes de abrir la primera hoja, me obligo a ser más selectiva, y sobre todo realista, así que huyo de libros grandes y si puedo elijo lecturas que se puedan disfrutar a trozos, nadie dijo que los buenos libros tuvieran que ser más pesados que un brick de leche. 
Estoy en esa etapa, igual en un dos meses cambio, pero ahora mismo es lo que hay.



Del color de la leche, Nell Leyshon

En noviembre releí una de mis mejores lecturas de julio 2016 , gracias al club de lectura de Mara Mara, así que repasé las notas de aquella primera lectura y decididamente es un libro que volvería a recomendar. 
Me había gustado mucho aquella primera vez, también en aquel club de lectura virtual los comentarios habían sido mayoritariamente positivos hacia un libro duro en el que todas estábamos de acuerdo en el gran trabajo de la autora. 
Esta vez la lectura compartida me ha llevado a reflexionar más en cada uno de los personajes, a intentar comprender a Mary y a realizar un análisis que casi me hizo redescubrir el libro. 
Así que, si aquella primera vez no seguiste mi consejo, vuelvo de nuevo aquí a intentarlo: ¡tienes que leerlo!
Por cierto, abro paréntesis: dos clubs de lectura y sólo mujeres, ¿leemos más o leemos distinto? 


La retornada, Donatella di PietraAntonio

La retornada, no vuelve voluntariamente, la devuelven. 
Devolver a una hija, ¿por qué? Descubrir a otra madre, la biologica, y preguntarte ¿qué te hace ser madre? ¿qué es la maternidad? ¿cómo acostumbrarte a la nada cuando vienes de tenerlo todo? ¿cómo sobrevivir buscando la respuesta a una situación que nadie se ha parado a explicarte?
Ella tiene dos tablas de salvación: Adriana y la educación, los libros, las clases, la oportunidad de volver a la vida anterior o simplemente a otra vida porque quizás la que dejó atrás es difícil de recuperar, resulta difícil hacerse un hueco en el lugar del que te echaron aunque conserves tu habitación porque llega un momento en que más que el retorno sentirá el abandono.
Recomendabilísimo!!



El cielo según Google, Marta Carnicero

Una recomendación de mis libreras, que estaba segura iba a ser un acierto.
De nuevo un libro de relaciones familiares, sobre las verdades y mentiras que comparten y que esconden, sobre un deseo, la maternidad, sobre todos esos cambios que se producen cuando dos pasan a ser tres, y aquella niña tan deseada es todo lo que querías pero echas de menos tu vida anterior. Y entonces los dos, la pareja, también pasa a ser tres, pero esa tercera no estaba invitada, así que decides alejarte y llevarte a la pequeña porque ella era tu sueño, y por eso ella vivirá durante años con una sola versión de la historia, pero las historias siempre tienen dos versiones y ella terminará descubriéndolo a través de una llamada de su hermana, porque sí, ella tiene una hermana. Y entonces ella no sabe si quiere saber o no pero siente que lo necesita y no sabe si perdonar, ni a quien hacerlo, y más importante aún, si debe personarse a si misma.
Todo lo bueno que leas de esta novela es verdad, y probablemente no encuentres a nadie que sea capaz de decirte nada malo.



Como si todo hubiera pasado, Iban Zaldua 

Una recomendación de esas de las que fiarte a ciegas, un prologo de Edurne Portela que era otra señal de acierto seguro y 42 relatos escritos entre 1999 y 2018 originalmente en euskera y por primera vez muchos de ellos traducidos al castellano (¡Gracias!).
Recuerdo que algunas criticas a Patria incluso a Mejor la ausencia, intentaban restarles  mérito porque habían sido escritos dejando pasar el tiempo, cuando todo estaba ya más tranquilo, como si por ello perdiesen valor dos tremendos libros que novelaban el conflicto vasco. Zaldua escribió la mayor parte de estos cuentos cuando "La Cosa", como él y sus amigos lo llamaban,  estaba aún presente. 
Hay episodios que te trasladan: yo, por ejemplo, recuerdo perfectamente estar preparando en Xivares el examen de Constitucional aquel fin de semana de julio del 97, recuerdo los días en que se reclamaba silencio en el salón de casa para enterarse bien de lo que estaban diciendo en el telediario, las conversaciones para buscar soluciones desde una mesa de bar,  pero todos mis recuerdos lo son desde la lejanía de mi paraíso astur. 
Encontraras relatos que se escribieron durante esos duros momentos, también en tiempos de esperanza y algunos pensando en las necesidades del futuro que obligan a mantener viva la memoria, para no caer de nuevo en los mismos errores, aunque ya se sabe que el hombre es el único animal que insiste en tropezar dos veces en la misma piedra. Ojalá hayamos aprendido lo suficiente.



Me he puesto las pilas, y esta misma semana publicaré otro post (no sólo no me voy sino que tengo pensando ir sacando del cajón de borradores algunos post, ¡pobre de vosotros!): los mejores libros de 2018 y algunos de mis deseos navideños, por si sirven de ayuda.

Lee lo que te gusta - Octubre

Me gusta leer, me gusta ir al cine, me gusta ver series, me gusta ir a conciertos, me gusta hablar por teléfono, me gusta dejar audios de whatsaap largos, me gusta skipear, me gusta pasear por lo conocido y turistear por lo desconocido, me gusta comer y también cocinar, me gusta estar acompañada y me gusta disfrutar de momentos de soledad, me gusta tirarme en el sofá y no hacer nada, me gusta despertarme antes de que suene el despertador y también quedarme remoloneando en la cama... Me gusta hacer tantas cosas. 
Me gustaría tener tiempo para más, poder teletransportarme, hacer esto y aquello a la vez, a veces, estar en dos sitios al mismo tiempo para no tener que renunciar. 
Y mientras voy haciendo lo que me gusta siempre que puedo.


El tiempo es limitado, deberíamos leer por placer, cuando podamos, lo que queramos, deberíamos olvidarnos de hashtags, debería importarnos un pimiento el número de libros que leemos a la semana, al mes o al año. 
Lo único que debería importar es disfrutar del tiempo de lectura. Mejor calidad que cantidad, una verdad casi irrefutable para muchas cosas, también para la lectura.