La vuelta a la rutina se me hizo un poco cuesta arriba.
Leí poco pero me paré mucho a pensar.
En septiembre hubo anuncio de nuevas eleciones, lo que vino a ser la confirmación de una noticia esperada.
Nuestros políticos llegaron descansados del verano pero sin atisbo de ponerse a trabajar.
Y en ese clima, cansada yo también de de votar y re-votar, la elección de mis lecturas podría considerarse sesgada.
A mí los tres libros me gustaron, me parecieron interesantes, me dieron argumentos a favor y en contra, me hicieron pensar (me noto obsesionada con pensar).
Hay que respetar el voto de cada persona, aunque a veces haya que hacer un gran esfuerzo para ello.

