Lee lo que te gusta - Mi verano con libros - Agosto 2019

A mi que el calendario anunciase la llegada de septiembre, el fin de las vacaciones, la vuelta a la tediosa rutina me daba una pereza máxima, sería porque no tenía grandes proyectos, retos u objetivos o porque los que tenía se parecen demasiado a los de otros años. 

Las vacaciones bien, casi perfectas, con pequeño susto incluido y libros, buenas lecturas. Podían haber durado más pero igual si me oye alguien decir esto se escandaliza pero es que siempre queremos más, a veces, incluso más de lo que necesitamos.





Superadas estas dos primeras semanas, lo mejor de septiembre por el momento ha sido el regreso al club de lectura de Mara Mara, por ahí voy a empezar y después poco a poco por el resto de lecturas.


Siempre hemos vivido en el castillo, Shirley Jackson

Merricat, dijo Constance, ¿una taza de té, querrás?
Merricat, dijo Constance, ¿quieres ir a dormir? ...
Mary Katherine Blackwood vive junto a su hermana Constance, su gato Jonas y su tío Julian, el resto de la familia murió, no de forma natural.
No viven en un castillo, viven en una gran casa que acabara incendiada pero ella querría vivir en la luna
Fueron una  de esas grandes familias pero después de aquella cena, apenas les quedan amigos, todos les muestran su odio. Sólo merece la pena hacer el camino hasta el pueblo por la lista de la compra y por los libros. 
Entraran en la casa y destrozaran todo lo que puedan, todos menos los libros porque son de la biblioteca que es de todos.
Cuando en un cuento aunque sea de miedo psicológico, los libros es lo único que se salvan... 

El director, David Jimenez

Devorado. 
Después de escucharlo en el podcast de Javier Aznar, Hotel Jorge Juan, se fue directamente a la lista de libros que quería leer estas vacaciones. (Este libro ha sido parte de más de una conversación de habitación de este hotel).
Quizás el único pero que podría encontrar es precisamente ese, haber escuchado antes esa charla en la que se desgrana una gran parte del libro.
Se alargo la lectura porque no recordaba quién estaba detrás de cada uno de los alias que David utiliza para referirse a algunos periodistas y señores de La Segunda.
Para alguien a quien le gusta el periodismo y la política, imprescindible.

"¿Cuando había empezado ajoderse el periodismo? Seguramente el día que los gestores empezaron a hacer de periodistas y los periodistas de gestores."

"Comprarse un periodista no era posible en España, pero como dice el dicho afgano sobre la corrupción: del alquiler se podía hablar."

"¿Siglo XXI? No me digas, eso sí que son malas noticias. Cierran las chocolaterías, agonizan los periódicos y echan a los directores. Nada volverá a ser como antes."




Rialto 11, Belen Rubiano

A pesar de que no recuerdo cuanto tiempo hace desde que sigo a Belen en redes, admito que he tardado demasiado tiempo en leerlo y solo por un único y absurdo motivo: sólo leía buenas criticas. 
Ahora, después de aquellas dos tardes de playa en Peniche, ya puedo decir que todas y cada una de ellas eran merecidas.
Un libro autobiográfico, la experiencia de aquel sueño de librería que se truncó... 
Y no sería por todos los esfuerzos de la autora, pero hay algo básico para la supervivencia de una librería más allá del conocimiento y dedicación del librero: necesitan que se compren libros, una obviedad, ¿no?
Si haces uso frecuente de redes sociales podrás pensar que los libreros se están haciendo de oro, todo el mundo lee, todo el mundo recomienda... Una cosa te voy a decir, yo creo que la mitad no leen los libros que recomiendan y la otra mitad no los compra, se lo regalan. Cada uno es muy libre de hacer lo que quiera, aquí no hemos venido a juzgar pero te voy a hacer un spoiler "no se necesita un AVE para ir a comprar libros", acércate a una librería o tómalo prestado en  una biblioteca.



La red purpura, Carmen Mola

Como te decía en mi último post, adelantándote parte de estas lecturas, no hay verano sin su novela negra. 
La continuación de La novia gitana del verano pasado me ha gustado tanto o más, incluso me atrevería a decir que se me hizo más corta que la anterior.
Una mentira: segundas partes nunca fueron buenas, hete aquí un ejemplo. Un par de noches en un airbnb de Oporto, durmiendo en este poleiro.
Me pregunto si también el próximo verano me acompañaran Elena Blanco y la Brigada de Análisis de Casos. 
  


El año del pensamiento mágico, Joan Didion

¡Cuánto tiempo esperando encontrar el momento para leer este libro! Porque sí, cada libro tiene su momento.
No es un libro fácil pero sí imprescindible. La autora escribe sobre la muerte, sobre el duelo, sobre el trastorno que conlleva la pérdida. 
He llorado porque yo, como ya sabes, de normal lloro mucho, y porque este libro te revuelve, es como si una mano te abriese el pecho en dos, te cogiese el corazón y apretase bien fuerte.
Volveré a leerlo para comentarlo en el club de lectura este año, volveré a llorar, se queda cerca, en mi mesilla está maravilla ilustrada por Paula Bonet.



Silencio administrativo. La pobreza en el laberinto burocrático. Sara Mesa.

Compré este libro para mi hermana después de leer la sinopsis estaba casi segura de que le gustaría, lo hemos hablado muchas veces, fue ella la primera que me hablo de "la pobreza 2.0".
La colección Nuevos Cuadernos de Anagrama es una joya.

"También existe la posibilidad de presentar la solicitud por medios telepáticos: Pobres 2.0. (...) Pero ¿de verdad alguien piensa que los solicitantes de este tipo de prestaciones cuentan con los medios, las capacidades y las facilidades necesarias para conectarse a internet sin problemas? (...) Si la tecnología no se traduce en simplicidad y rapidez, es totalmente inútil."

"Porque obviamente la pobreza se confunde con el hambre. La pobreza es fea, difícil de mirar, es incómoda. Se puede ser pobre pero decente: esto lo hemos escuchado muchas veces. Pobres pero sin vicios. Pero. La mala leche de la conjunción adversativa."



Los asquerosos, Santiago Lorenzo

Me he quedado a medias, literalmente, no me enganché, esperaba tanto... 
Es una cuestión de elegir el momento adecuado, y estoy segura de haberlo hecho mal. 
Lo dejo a la vista porque lo retomaré.
Lo he compartido porque aunque sin llegar a terminarlo, algunas páginas formaron parte del verano 2019, y porque también hay veces que los libros se atragantan o no enganchan.

El verano sin hombres, Siri Husvedt 

Cuando cogí el avión en Bilbao me di cuenta que me había olvidado meter un libro en la maleta, pero no me preocupo demasiado porque sabia que en mi destino cuento con el carnet de un par de grandes bibliotecas y otra de mis librerías preferidas.
Como lo de volar sigue siendo un poco aprensivo y hacerlo sola un poco más, lo compré para entretenerme, pero la verdad es que en 45 minutos de vuelo apenas me dio tiempo a unas cuentas paginas. Luego las conversaciones, las risas, el susto.
Empecé El verano sin hombres, y en ellos estoy esperando a terminarlo antes del 21 de septiembres, antes de que termine oficialmente el verano.




Disfrutaré del verano, hasta que llegué el otoño.

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