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Menorca, nuestro descanso imperfectamente real

Estando en Menorca escribí en las notas del móvil algunas cosas que no quería que se me olvidasen compartir, nada de listas de cosas que no perderte o sucedáneos varios, más bien cosas que no había leído o escuchado, poco instagrameables pero reales.

Mientras terminaba de deshacer maletas, poner lavadoras y volver a habituarme a mis nuevos detestables horarios de trabajo, coger además el primer resfriado de invierno justo antes de que finalice el verano, he leído un par de artículos que algo tienen que ver con lo que yo quería decir y que tengo que compartir antes de ponerme a divagar.



En mi muro de Facebook, una publicación de la Criatura creativa, que se pregunta a partir de una campaña de un Huawei, si realmente es necesario que lo compartamos absolutamente TODO en redes sociales, abordando además el tema del sobreturismo que sufren algunos monumentos turísticos por culpa de IG.

El artículo de Javier Aznar en Vanity Fair titulado "Kriptonita en la playa". A estas alturas ya sabrás que me encanta como escribe y que soy cero objetiva, pero merece la pena que lo leas. Spoiler, lleva por subtítulo "De cómo ocurren desastres de todo tipo y las redes sociales ni se enteran de ello."

La costa noroeste de Jutlandia

Cuánto me gusta el norte con sol!!

¡Vivan los puentes! (aunque se acumulen todos en mayo y junio, y hoy empiece el último)
¡Viva airbnb! (y nuestra impresionante sommerhus a precio de camping)
¡Y viva el Norte! (el mío, el del Cantábrico, y el vikingo, el del mar del Norte)



Cuando los días son largos y luce el sol, te vas al norte y te encuentras con un paisaje maravilloso ¿qué más se puede pedir?

7 recomendaciones en Gotemburgo

Creo que esto de escribir un post de viaje justo cuando la mayoría vuelve de un puente  puede parecer un poco masoquista. 
No pasa nada, está todo controlado, por fin se ha terminado abril (ha sido un poco insufrible) y ha llegado mayo, ese mes con semanas de cuatro días en tierras vikingas. Creo que ya lo he contado, todos los festivos y danske brø (puentes daneses) se acumulan en las siguientes semanas.



Después de compartir Smögen y alrededores y recomendar que lo mejor en esa zona es dejarse llevar y perderse por sus carreteras; con Gotemburgo, la segunda parte de nuestro viaje, voy a ser más concreta y compartir los sitios que más nos gustaron. 

Cosas que me traje de Suecia

Se acabó lo que se daba, estamos de vuelta. 
Smögen y alrededores sigue siendo un paraíso, de ahí que no pueda resistirme a compartir algunas de las fotos de la primera parte de nuestro escapada aprovechando los cinco dias de Pascua que celebran aqui los daneses. 
Esto no es un post de viajes, la única recomendación que puedo hacer es ésta: piérdete por las carreteras (con el mapa descargado si no tienes datos!!) y disfruta, desconecta, pasea, charla, ríe, canta... 
Este post es pasar a limpio las notas que fuí tomando.



Perlas del occidente asturiano y del oriente gallego

Maletas preparadas, nos vamos al norte, nos vinimos arriba y decidimos junto a un par de cómplices, que aprovecharíamos los días de Pascua para irnos a conocer y disfrutar un poco más de las tierras vikingas. Vamos con la idea de darnos el primer baño del 2017 en el Báltico pero después de conocer las previsiones meteorológicas además del bañador, nos llevamos katiuskas, bufanda y el abrigo de invierno que ya teníamos guardado.  
Espero que logremos desconectar y disfrutar bien abrigaditos.


By Caleb Whiting - Unsplash
Si por casualidad tú has decidido como destino visitar mi norte (¡qué suerte!), hoy voy a compartir algunas perlas de las que pude disfrutar en mi última visita al paraíso junto a la peque de la familia que en los últimos meses se ha hecho una experta en la zona.

De faros alemanes y reflexiones varias


Vaya miércoles ayer, eh? Las redes on fire y todo el mundo diciendo la suya. Y luego dicen que en España todos son entrenadores de futbol, pues que estén atentos los tertulianos porque si se mueven, les quitan el sitio. También los hubo precavidos que tuvieron en mente aquello de que "en boca cerrada, no entran moscas" y no se lanzaron al ruedo de las obviedades y algunas imbecilidades, que también las hubo para que vamos a negarlo.


Así que, yo no voy a comentar nada que ya he utilizado otros sitios para decir lo que tenía que decir y no es cuestión de repetirse.  


Lübeck y sus secretos

Esta semana escribía en el blog de GoodMoodMag sobre cuatro destinos perfectos para disfrutar del otoño e incluía entre ellos Lübeck que fue uno de los descubrimientos en nuestro último viaje.



Llegamos únicamente sabiendo que era una de las ciudades medievales más bonitas y mejor conservadas de Europa, razón por la que había sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y que el centro de la ciudad estaba en una isla fluvial que no era demasiado grande por lo que era perfecto para dedicarse a pasear. (Sí, hay que preparárselo un poco más, lo sé!!)

Pero lo bueno de ir poco preparados es que todo son descubrimientos, y lo mejor en el caso de Lübeck es que todos fueron para bien.

Vente pa' Alemania (pero cuando luzca el sol)

Aprovechando mis afterårsferien (vacaciones de otoño) y compromisos de trabajo ajenos, decidimos hacernos uno de esos roadtrips que tanto nos gustan, y conocer un poco más el norte de Alemania.

Hemos descubierto un par de ciudades espectaculares a las que estamos deseando volver y de las que pronto te hablaré, hemos hecho una mini ruta de faros bálticos por la costa alemana que también pienso compartir porque hicieron que me reconciliará con la niebla. Hoy, sin embargo aprovecho para terminar un post que empecé a escribir en el hotel el último día.




No es una lista de esas útiles, son pensamientos varios fruto de no ver nada más alla de tus narices en una ciudad desconocida donde no hay mucho que hacer y la alegria la llevan en el interior.

Receta de felicidad en Lisboa

Buenos días,

¿Habrá mejor día que un viernes para compartir otra receta de felicidad
Siguiéndola más o menos al dedillo con las variaciones que estimes oportunas, te prometo un viernes redondo... Ya imagino que siendo uno de los ingredientes principales la ciudad de Lisboa, aunque a lo mejor para que puedas prepararla para este viernes vamos un poco justos de tiempo.


¿Ya tienes papel y boli? Pues atenta que ahí van esas pizcas, esas cucharaditas, esos aliños que hacen más sobrosa aún esta receta.

¿Cogeré el tren?

Godmorgen,

Yo te prometo que no es que quiera estar todo el día erre que erre con el tema de la meteorología pero oye la cosa no acaba de arrancar y aquí, entre lagos y bosques, seguimos esperando por la primavera, tenemos un día gris y un día azul, dos días grises y un día azul.
Lo que ya se va notando es que los días se van alargando, por fin esta misma semana llegaremos a tener casi 12 horas de luz (lo de sol, ya es otro cantar). El problema es que se va notando tanto al amanecer (6:30) como al atardecer (18:30), aunque yo preferiría que se notase un poco más por la tarde y un poco menos por la mañana, porque ya van dos los días que me despierto con los ojos como platos y sólo me falta incorporarme en la cama de un salto y ponerme a cantar kikiriki como el gallo.
Así que mientras llega y no llega la primavera, el largo y oscuro invierno danés parece que está llegando a su fin, imagino que lo que está por llegar es la época del disfraz de osito Paddintong (katiuskas, chubasquero...) pero al menos dejaremos atrás los abrigos de esquimales, y yo creo que la cara empezara a destensarse a medida que vayan subiendo las temperaturas.

Como en una semana estaré en modo vacaciones on, he pensado que quizás podría estar bien recordarte nuestro road trip de las anteriores vacaciones de Pascua que nos llevo hasta Oslo y que nos descubrió e hizo enamorarnos de la costa noruega y sueca y de sus pintorescos pueblos marineros como Drøbak y Smögen. Y si entre tus planes está venirte hasta Copenhague y tienes en mente visitar Malmö cruzando el puente de Ørensund (en coche creo que obligan a hacerlo con esta canción a todo volumen si te enganchaste a Brøen) puede que estas otras recomendaciones tampoco te vengan mal.


Como comprenderás, tengo unas ganas de que llegué la próxima semana que no te puedes imaginar, no te adelanto mucho más pero en este viaje a Hispania haré mucho más que visitar mi paraíso astur  -esto es un cebo en toda regla-. 
Eso sí, tendré que buscar opciones alternativas para llegar hasta Oviedo y acudir al acontecimiento familiar del año, así que ando liada comparando precios de coches de alquiler porque aquí, unos tenían billetes de tren pero ayer me desayune la noticia de la convocatoria de huelga de 24 horas prevista para el miércoles 23 y estoy que me llevan los demonios.
Y claro, me vas a perdonar, pero ni políticamente correcta ni pepinos en vinagre...  El 23?? En serio?? Será difícil pero no estaría de más que alguna persona me pudiese explicar porque justamente ese día. Que no intento yo aquí negar el derecho constitucionalmente reconocido a la huelga de ningún trabajador, pero me cuesta entender porque siempre parecen fijarse con el objetivo de fastidiar al mayor numero de personas posibles.
He leído varios artículos en distintos periódicos por eso de encontrar la justa medida (un buen consejo de un profesor del área de constitucional de la carrera), y la verdad, tampoco en esta ocasión logró entender las justificaciones que se esgrimen para haber hecho la convocatoria en uno de esos días señalados en el calendario con un trafico de personas superior a la media.
Así que como queda poco menos de una semana para el 23, espero, deseo y confío en la resolución del problema y en que se produzca la desconvocatoria pero por si no fuese así... yo esto tenía que decirlo.

By Natalie Larin

Ahora a ver si me cunden los días y aprovecho y me pongo a escribir algún que otro post de cara a las próximas semanas (el del viernes está en el horno y también viene reividincativo) y así no desaparecer y tener que volver con aquello de "lo intento, lo intento pero no lo consigo, me pongo a disfrutar y me olvido del mundo y del blog".

Volando voy, volando vengo

Buenos días,

Viajar ya no es lo que era, verdad? Qué te voy a contar que no sepas... Ayer mientras estaba sentada en mi asiento del avión volví a recordarlo, así que en mi primera parada antes de llegar por fin al paraíso astur, decidí que había llegado el momento de divagar un poco sobre este tema...

Via amazon.com.uk

Sucedió en Berlin...

Gute morgen!!

Estoy de vuelta, no sé si estabas esperando que mi regreso se produjese de la mano de un post dedicado a imprescindibles de Berlin, si es así me temo que hoy voy a defraudarte (aunque como alternativa te propongo que busques aquí).

No voy a hablarte de sitios que visitar, lugares donde sentarte a comer o a tomar un café, donde disfrutar de un momento (o los que hagan falta) de shopping, no lo voy hacer porque el jueves salí de mi casa rumbo a Berlin con un objetivo bien distinto: un estudio de campo para poder compartir hoy contigo una de mis teorías (científicamente no contrastadas, que nadie se lleve a engaños!!). 



Un par más de recomendaciones, si visitas Florencia

Buon giorno!!

Como por tierras vikingas andamos ya recogiendo las gafas de sol hasta nuevo aviso, he decidido volver a Florencia, acercarme al Mediterráneo, allí donde los días son un poco más largos y Lorenzo no se esconde detrás de ninguna nube gris.

Hoy me gustaría hablarte de otro par de sitios muy especiales para mi porque me llevan directamente a los años que vivimos allí y a los que siempre, siempre vuelvo... 


Si visitas Florencia... 2 imprescindibles

Buenos días,

Ayer por la tarde, aprovechando el domingo gris que tuvimos, entre lavadora y secadora (no hubo momento plancha, porque ya me las apaño para que este tipo de momentos se reduzcan al mínimo imprescindible) estuve pensando que apenas había compartido nada de la escapada a la Toscana, salvo el "momento descubrimiento de airbnb".

Así que entre planes vikingos y divagaciones varias de las que comparto contigo, voy a aprovechar para hablarte de algunos de mis imprescindibles toscanos; en la mini escapada pensada para desconectar, además de revisitar alguno de nuestros lugares favoritos también hubo tiempo para algún que otro descubrimiento.

Hoy me voy a centrar en la zona de la San Lorenzo, concretamente en la calle Via dei Conti para hablaros de dos sitios que volvería a visitar una y otra vez.

Airbnb, y esto... ¿por qué no lo había probado yo antes?

Buenos días,

Llego tarde, tardísimo, creo que he sido de las últimas en probar el fenómeno airbnb así que si por casualidad tú aún estás dentro de ese reducido circulo del que hasta hace diez días yo misma formaba parte... Debes salir cuanto antes de él!! Te advierto: un mundo de posibilidades se abrirá ante ti, y mucho me temo que una vez lo hayas probado no querrás dejar de hacerlo.
No fue hasta hace un par de semanas cuando disfruté de mi primera experiencia airbnb, pero me temo que nuestra forma de viajar ha cambiado para siempre.

Entre tú y yo, irnos a un apartamento no era la primera  opción pero el hecho de comprar billetes e ir dejando la búsqueda de alojamiento para casi el último momento, ayudo de forma considerable.

Normalmente maridin y yo peferíamos los hoteles (fíjate que ya uso el pasado como si no fuésemos a volver de hotel!!) pero como somos un poco exigentes, la búsqueda de un tres B (bueno, bonito y barato) se antojaba en la capital toscana una ardua tarea; para colmo nuestros años florentinos habían transcurrido en una calle del centro y sabíamos lo que eso implicaba: intentar salir del portal cuando un grupo de japoneses perpetrados con un arsenal tecnológico deciden que esa es la mejor ubicación para fotografiar algo es: misión imposible (ni Tom Cruise consigue atravesar y salir indemne de un grupo de turistas japoneses, te lo digo yo).

Y en ese momento a punto de entrar en crisis, con billetes de avión pero sin alojamiento, fue cuando empezamos a pensar que tal vez podríamos alquilar un coche y buscar algo fuera de la ciudad. Mi primera opción estaba clarísima, sabía donde quería ir, pero una vez más era demasiado tarde y resultó que no quedaba libre ni una sola habitación, así que Valdirose (cuantos deseos causa IG!!) tendrá que esperar para una próxima visita.



En modo casi contrarreloj me puse a buscar, y tras enamorarme de algunos que no tenían disponibilidad para todos los días, descartar algunos que parecían ideales hasta que entraba a estudiar los detalles (y descubría por ejemplo, que la cocina era un hornillo de camping) y comenzar a desesperarme.... Apareció nuestra casa y nuestros fantásticos anfitriones!!

Alessandra y su familia se mudaron desde el centro de Florencia a una propiedad familiar en las colinas de Bagno a Ripoli, una localidad a escasos 15 minutos del centro de la ciudad. Ella y su familia viven frente a la casa en la que nosotros estuvimos alojados, y están rehabilitando alguna de las otras casas que tienen dentro de la enorme parcela (sí, sí en plural!!).





La casa está dividido en tres zonas a varías alturas con cocina (totalmente equipada), comedor, salón, baño y dormitorio.

Toda la propiedad está rodeada de olivos, y cuenta con un tesoro: piscina con vistas!! El tiempo no nos acompaño como para disfrutarla tal y como se hubiese merecido, pero mi imaginación (que va más rápido que la luz) ya me visualizaba disfrutando de la lectura entre baño y baño, rodeada de aquellos árboles y con la ciudad de Florencia a mis pies... (yo creo que me sigo visualizando!!)




Alessandra ya tenía preparada cuando llegamos (inciso: carretera entre muros de piedra de doble sentido con ancho suficiente para un solo coche, quizás no apta para todo el mundo) un montón de información, como para nosotros la ciudad no era una desconocida nos indicó algunos sitios nuevos para que también pudiesemos descubrir una nueva Florencia.

Además nos tenía preparada una mini compra con productos para el desayuno y para preparar alguna comida o cena rápida sin necesidad de acercarnos al supermercado. Si no hay ganas de ponerse a cocinar y tampoco de coger el coche, a 100 metros de la casa está la Trattoria La Gargotta; nosotros fuimos un par de veces a cenar y podemos decir que tanto el servicio como la comida eran fantásticos... Para mi fue probar aquellos crostini di fegato y volver a sentirme de nuevo en casa, como si nunca hubiésemos abandonado la Toscana.

El día antes de nuestro regreso a tierras vikingas, nuestros anfitriones nos invitaron a su casa para despedirnos con una animada charla entorno a unos cantucini e vin santo, y nos dimos cuenta de porque airbnb es la mejor de las opciones para viajar y dejar de turistear.

Para no aburrirros, dejo para próximas entregas boniteces y descubrimientos en Florencia.

A presto!!


Del verano nos quedan las escapadas: Gante

Godmorgen,

No quiero creer que el verano se ha acabado, me encantaría pensar que todavía disfrutaremos de algunos días de "veroño", pero es tan triste lo de autoengañarse que ya voy haciéndome a la idea.
Ha llegado septiembre y he comenzado a ver como las hojas van cambiando de color, cada vez se va notando un poco más que los días se van acortando, y yo... yo tengo ganas de preparar la maleta y escaparme de esa oscuridad que veo aproximarse. Pero hasta octubre no hay escapada que valga, ni maleta que preparar, así que me he dejado llevar de nuevo a uno de los hallazgos de la escapada de (no) verano: la ciudad de Gante.




Fue un total descubrimiento y una grata sorpresa porque nunca estuvo en nuestros planes visitarla, pero una vez en Bélgica, animados por nuestros anfitriones en Bruselas decidimos seguir sus consejos.
Apenas pasamos 10 horas en la ciudad pero casi mejor, así nos quedamos con ganas para volver a visitarla.


Como íbamos sin demasiado tiempo, sobre la marcha nos enteramos que justo ese día finalizaban las Fiestas de Gante, así que decidimos que nada de ir con los sitios preestablecidos que visitar, apuntados en una de mis innumerables listas. Fuimos tan poco preparados que no contabamos ni con un mapa en papel, lo único que nos sirvió de brújula (principalmente para poder volver al coche) fue la foto tomada con el móvil al mapa del parking.

En cuento salimos a la superficie (del parking!!) nos dimos cuenta que aquellas fiestas de las que nos habían hablado eran mucho más de lo que habíamos imaginado. Todo tipo de actuaciones, exposiciones, ferias y desfiles que puedas imaginarte es lo que encontraras si la visitas durante esa semana.




Nosotros nos dedicamos a callejear, a dejarnos llevar por las recomendaciones de los autóctonos, por el sonido de la música o simplemente empujados hacia donde se dirigían los grupos de gente entre los que acabábamos mezclados.
Esta vez, nada de coger un barco por los canales como habíamos hecho en Brujas, esta vez a pie, y cuando nos sintiésemos cansados, decidíamos sobre la marcha donde parar y listo, da igual que fuese en la terraza de un café, en un banco con vistas al canal o frente a una librería de esas de antes por las que yo siento amor.





Así que con esta experiencia de viajeros sin organización alguna, la única recomendación que me atrevo a hacerte es el lugar donde comimos: Den hoek af. No es un restaurante pero es algo más que una cafetería, a nosotros nos encanto todo lo que tomamos (sopa, sandwich y postre), a destacar la limonada casera y el té helado que estaban espectaculares, amén de una decoración sencilla muy nórdica y unos camareros amabilísimos.



Y ya de vuelta al miércoles, piensa que nos queda sólo la mitad de la semana por delante y que el viernes nos tomamos un café y nos ponemos al día con todo lo que ha pasado y los planes para el finde.

De vuelta a a realidad, Amaral canta aquello de "No quedan días de verano, el viento se los llevo ".


Mis cuatro direcciones en Utrecht

Buenos días,


Como ya te conté parte de nuestra escapada de no verano la pasé en modo single, tenía que lograr entretenerme cuatro días yo sola por Utrecht y resulto que para callejear era un destino perfecto porque la ciudad tiene un tamaño ideal para descubrirla a pie, llena de calles y canales con encanto.

Puedes googlear "Utrecht" y encontrar esos imprescindibles que te acreditarán como una buena turista en la ciudad, pero ya sabes que me he empecinado en viajar y dejarme llevar, así que pedí algunas recomendaciones a mi gurú holandesa (ahora gurú belga) y con un mapa (para al menos volver al punto de partida) y el wifi gratuito del que puedes disfrutar en el centro de la ciudad, me eche a las calles.







Aquí van mis recomendaciones: una opción para dormir, una para comer, una para engañar el estomago y un buen café donde poder resguardarte de la lluvia (You are in the North, remember!!!).

* En la elección del alojamiento no tuve nada que ver, fue maridín el encargado de encontrarlo, yo sólo pedí que fuese un sitio desde el que pudiese moverme con facilidad y que incluyese desayuno, que dirás tú menuda tontería pero es que yo soy muy fan y ya sabes que además es la comida más importante del día. Tengo que confesar que cuando me enseño la elección, pensé... telita, yo lo hubiese hecho mejor!! Pero fue un zas en toda la boca, por lista. Nos quedamos en Star Lodge, un hotel a las afueras de Utrecht muy bien comunicado (7 minutos en bus al centro y 30 minutos a pie por un paseo muy agradable atravesando el parque De Voorveldse Polder). Yo diría que el hotel  es sencillo con una decoración nórdica que me encantó y a un precio inmejorable para lo que ofrece.









*Un sitio para comer que fue todo un descubrimiento, LOFT 88. El primer día que llegamos preguntamos en la recepción del hotel un sitio que no estuviese lejos para cenar y nos dieron dos opciones a menos de 25 metros a cada lado del hotel, un bistro francés que probamos y no estaba mal y esta otra opción que personalmente fue la que más me gusto. Una carta sencilla (presentada en una tabla, esto lo vi en varios locales en Holanda y Bélgica, así que debe ser el must del norte) con una cocina también sencilla que no gustó (repetimos!!), una decoración tanto en la terraza como en el interior que no podía ser más pinterest, el personal encantador y la cuenta endulzada.  










* En uno de los pocos momentos de couple por Utrecht estábamos paseando mientras hacíamos tiempo para encontrarnos con unos amigos, cuando vimos un local que estaba lleno (no de turistas) así que nos acercamos para ver que era lo que allí se cocía y... sorpresa: fuimos a dar con un sitio en el que sólo puedes comprar croquetas y patatas, pero qué patatas!!! Cuando nos dimos cuenta que había un pontón de familias que iban haciendo sus encargos para llevar, no lo dudamos había que probar. Si visitas Utrecht no lo pases por alto: FRIET WINKEL no es que vayas a hacer una comida o si, pero hay que probar esas patatas.  







Esta foto -ya compartida en IG- es mítica, la cara de la señora... querría también mis patatas? Esa mirada!!

* Estando por el Norte nunca estarás en modo single por mucho tiempo, la lluvia pensará que quizás quieras compañía, lejos de verla como una mala compañía dale las gracias, seguro que te empuja a encontrar un sitio bonito donde resguardarte. Yo una vez que he superado el miedo a estar sola, un poco por necesidad y un poco gracias al consejo de la doctora Bembibre de llevar siempre conmigo un buen libro, encontré el BAR BETON donde disfrute de mi momento de lectura con un buen café y una deliciosa tarta de manzana. Y oye, con una buena lectura y en un sitio bonito, de lo que menos te acordaras es de la lluvia que pretendía acompañarte.











Aunque fuese con lluvia, casi que me teletransportaba a Utrecht porque creo que sufrí un flechazo, y a ti, te han entrado ganas de visitarla?

Ya sabes lo que te espera esta semana, disfrutar de las vacaciones o decidirte a veranear en tu rutina.