Creo que esto de escribir un post de viaje justo cuando la mayoría vuelve de un puente puede parecer un poco masoquista.
No pasa nada, está todo controlado, por fin se ha terminado abril (ha sido un poco insufrible) y ha llegado mayo, ese mes con semanas de cuatro días en tierras vikingas. Creo que ya lo he contado, todos los festivos y danske brø (puentes daneses) se acumulan en las siguientes semanas.
Después de compartir Smögen y alrededores y recomendar que lo mejor en esa zona es dejarse llevar y perderse por sus carreteras; con Gotemburgo, la segunda parte de nuestro viaje, voy a ser más concreta y compartir los sitios que más nos gustaron.

