Algo caliente, que ha nevado!!

Buenos días,

Un algo caliente, por favor!! Si puede ser... para mi chocolate, que aquí ya ha llegado el invierno. Lo hizo el domingo mientras como te conté, yo estaba disfrutando de la compañía de mis norteñas en Berlin. En ese momento, en tierras vikingas caía la primera gran nevada del año, por suerte después de unos días apenas quedan restos, salvo en nuestra terraza donde tenemos un montón de nieve, ahora piedra de hielo de importantes dimensiones (lo mismo me da por hacerme con un picahielos y ponerme a servir copas a los vecinos vikingos, aunque me temo que entre la cerveza de navidad y el vino caliente, igual ni lo apreciaban). 
Por el momento no ha vuelto a nevar y lo mejor es que, si nos fiamos del servicio meteorológico nacional (que todavía no ha dado razones para no hacerlo), la nieve no volverá a acompañarnos hasta bien entrado diciembre, lo que podría pillarnos en nuestro paraíso astur o de vuelta en Dinamarca.

Fuente: www.makeandtakes.com
El caso es que la nieve es bonita, sobre todo en fotos, pero yo también le encuentro sus "peros", ahí van...

Sucedió en Berlin...

Gute morgen!!

Estoy de vuelta, no sé si estabas esperando que mi regreso se produjese de la mano de un post dedicado a imprescindibles de Berlin, si es así me temo que hoy voy a defraudarte (aunque como alternativa te propongo que busques aquí).

No voy a hablarte de sitios que visitar, lugares donde sentarte a comer o a tomar un café, donde disfrutar de un momento (o los que hagan falta) de shopping, no lo voy hacer porque el jueves salí de mi casa rumbo a Berlin con un objetivo bien distinto: un estudio de campo para poder compartir hoy contigo una de mis teorías (científicamente no contrastadas, que nadie se lleve a engaños!!). 



Lo que ha cambiado mi armario...

Buenos días,

Después del momento reflexivo del lunes, cambio radical y hoy vengo a hablarte de mi armario.
Tranquilidad porque no sé trata de hacer una presentación oficial como en su día hice con LA lámpara,  esa que me da vida en los oscuros días vikingos. 
Que nadie se me asuste, no pienso meterme en un berenjenal del que no tendría la más mínima idea de como salir, no sé mucho de moda, sigo las tendencias pero por fortuna guardo la buena costumbre de mirarme en el espejo antes de pasar por caja o salir de casa, lo que me permite (o eso creo yo) no salir hecha un adefesio ni tampoco haciendo el rídiculo.
Hoy voy a hablaros de lo que la vida vikinga ha hecho con mi closet.