Hola,
Aquí, el Guadiana vikingo, ese blog lleno de divagaciones varias y que algunas veces te sorprende con recomendaciones de "sitios imprescindibles" por estas latitudes, ese mismo que aparece y desaparece sin sentido alguno, hoy vuelve a sus pantallas.
Ay... desde que descubrí el concepto slow blogging, me he hecho una ferviente practicante :)
Pero no te vayas a pensar, ya tengo el calendario casi cuadrado, con entradas pendientes de escribir, eso sí, así que tengo que ponerme las pilas en los próximos días sin más dilación porque se aproxima momento maletas.
Sírvete un café que hoy te invito a compartir mesa en el último descubrimiento en nuestro pueblo con mar, Hornbæk, ese que tanto nos gusta (abro paréntesis para dirigirme a maridin que cuando lea este post lo primero que va a pensar será... "sí, si, te gusta mucho, sobre todo porque solemos ir cuando hace buen tiempo para que tengas tu dosis de playa, pero cuando te digo si buscamos casa por aquí arriba, ¿qué me dices? Que naranjas de la china para mi!!". Es que él no tiene interiorizado el concepto básico: lo que está bien para turistear, no tiene porque ser fantástico para el día a día).
Aquí, el Guadiana vikingo, ese blog lleno de divagaciones varias y que algunas veces te sorprende con recomendaciones de "sitios imprescindibles" por estas latitudes, ese mismo que aparece y desaparece sin sentido alguno, hoy vuelve a sus pantallas.
Ay... desde que descubrí el concepto slow blogging, me he hecho una ferviente practicante :)
Pero no te vayas a pensar, ya tengo el calendario casi cuadrado, con entradas pendientes de escribir, eso sí, así que tengo que ponerme las pilas en los próximos días sin más dilación porque se aproxima momento maletas.
Sírvete un café que hoy te invito a compartir mesa en el último descubrimiento en nuestro pueblo con mar, Hornbæk, ese que tanto nos gusta (abro paréntesis para dirigirme a maridin que cuando lea este post lo primero que va a pensar será... "sí, si, te gusta mucho, sobre todo porque solemos ir cuando hace buen tiempo para que tengas tu dosis de playa, pero cuando te digo si buscamos casa por aquí arriba, ¿qué me dices? Que naranjas de la china para mi!!". Es que él no tiene interiorizado el concepto básico: lo que está bien para turistear, no tiene porque ser fantástico para el día a día).
