Mi no a Christiania

A raiz de algunas noticias de la semana pasada en la prensa (danesa) me he decidido a escribir este post: el motivo por los que no había hablado hasta hoy de Christiania
Y es que antes o después siempre acaba saliendo en alguna conversación, "que raro que no hayas hablado de Christiania en el blog, si la mayoría de  los turistas que visitan la ciudad lo consideran un lugares imprescindible".


A lo mejor es porque se ha proyectado una imagen que no corresponde al 100% con la realidad o que yo me he visto alguna noticia de esas de ámbito local que me ha metido un poco el miedo en el cuerpo.

En todo caso, para ponernos en situación aunque imagino que es algo de sobra conocido, Christiania es -de forma muy resumida- una parte de la ciudad no pequeña pues ocupa algo más de 34 hectareas, que pasó de ser en los años 70 una zona militar abandonada a una zona que se declaraba independiente del reino de Dinamarca y autogobernada por sus vecinos  (mítica es la foto de ese cartel en la puerta principal que te despide con un "You are now entering the EU"). Todo muy hippie, muy años 70, muy haz el amor y no la guerra.


Christiania se desarrolla urbanísticamente entorno a su calle principal donde se sitúan la mayor parte de locales de actividades sociales (bares, tiendas/tenderetes, locales culturales y hasta hace unos días, los puestos de venta de marihuana) y al canal donde se sitúan la mayor parte de las casas habitadas por familias que han decidido vivir allí y que han sido los que poco a poco dieron solución a sus necesidades (por ejemplo, guarderías). 
El problema es que aquel remanso de paz poco a poco fue transformándose en una zona donde la policia danesa apenas entraba, donde no se aplicaban las leyes (las que regían fuera de "su frontera") y, donde los narcotraficantes acabaron haciéndose los reyes y dictando las normas, una de ellas: "No photos" (lo que pasaba allí, se quedaba allí). Aunque también es cierto que además de esa norma, había muchos otros carteles que recordaban "divertirse" y "no correr" (porque piensan que corriendo se pueden provocar situaciones de pánico innecesarias).


En esa calle principal que recibe el nombre de Pusher Street, una redada de la policía danesa (porque sí, desde hace ya unos años la policía entra en Christiania -adiós al mito de la ciudad libre-) murió un joven y aun sigue hospitalizado un agente de policia, tras un cruce de disparos. Y ese trágico incidente ha sido el punto de inflexión para los habitantes de Christiania, cansados ya de que aquella comunidad pacifista que se había creado se hubiese convertido en un mercado libre de drogas (dicen que sólo blandas). Ellos mismos junto a la policía se han dedicado a desmantelar todos los puestos de venta que se encontraba en la calle principal y a cubrir todas las pintadas que recordaban que en Christiania las fotos no eran bienvenidas.


Debo decir que he visitado una sola vez Christiania, hace seis años cuando vine a Dinamarca como turista y recuerdo sobre todo la sensación de inseguridad (valga decir que no soy la persona más valiente de este mundo), así que cuando nos mudamos no tenía nada claro si quería volver, lo intenté un día pero apenas pasé del arco de la entrada principal porque el ambiente me resultaba mucho más enrarecido de lo que ya lo recordaba.
Tras los últimos acontecimientos, me queda la duda que también se lanzaba estos días en los periódicos "echar a los narcotraficantes de Christiania resuelve quizás el problema allí, pero ellos no desaparecen y querrán mantener su negocio, ¿dondé? ese es el interrogante que está en el aire". 



Pero quizás, dejando pasar unas semanas para ver como se asientan las últimas decisiones vuelva a dejarme caer por Christiania, esta vez ya sí móvil en mano para poder fotografiar aquello que me apetezca sin que nadie se me eche encima a amenazarme. Cuando por fin tenga la tranquilidad de poder pasear sin miedo, entonces volveré, mientras hay montón de sitios que visitar en la ciudad.


*Ninguna de las fotos utilizadas me pertenece, son de los principales periódicos daneses.

No hay comentarios

Solamente por haber dedicado parte de tu tiempo a leer lo que pasa en mi mundo, te estoy muy agradecida.
Si además quieres dejarme tu opinión, mi agradecimiento se multiplicará por mil, pero te pido una cosa: se respetuoso en todo lo que tengas que decir.
Y recuerda a través de este blog solo quiero compartir como vivo el mundo que me rodea.