Volando voy, volando vengo

Buenos días,

Viajar ya no es lo que era, verdad? Qué te voy a contar que no sepas... Ayer mientras estaba sentada en mi asiento del avión volví a recordarlo, así que en mi primera parada antes de llegar por fin al paraíso astur, decidí que había llegado el momento de divagar un poco sobre este tema...

Via amazon.com.uk

Hay un antes y un después en esto de coger aviones...

1.- Quizás no lo recuerdes pero hubo un momento en el que comprabas el billete y punto.
Ahora no, ahora hay que ponerse alarmas, eso de comprar vuelos cada día se parece más a las fluctuaciones de los mercados financieros (y yo soy una chica de letras!!).
Antes no había que fijarse en si el precio incluía equipaje o debías conformarte con la maleta de mano (posibilidad que en mi caso sólo es viable en viajes muy muy cortos -drama cada vez que viajamosy tenemos que negociar maridin y yo el número de maletas- o quizás el día que me vaya a las Maldivas y necesite poco más que bikinis, pareos y sandalias).
Antes no tenías que pagar un plus para escoger asiento, vale es verdad que o te venía asignado y te tenías que conformar con lo que te tocaba o bien podías limitadamente elegir entre pasillo o ventanilla (nunca he entendido porque no se pregunta por el asiento del medio, no es serio hacer como si no existiese, o no?). Ahora cada vez que hay que elegir asiento y añadir unos cuantos euros al coste final del billete, siempre me imagino que cada vez está más cerca el día en el que iremos de pie sujetos por arneses (sí, ya sé que es una exageración pero dime que nunca lo has pensado).
Hubo un tiempo en el que no sólo no tenías que pagar por un café, sino que antes de que adquirieses un sospechoso color morado después de un tonto atragantamiento una amable azafata se acercaba velozmente para ofrecerte un vaso de agua. Parecen tiempos lejanos pero no lo son tantos por mucho que empecemos a acostumbrarnos al momento tómbola surcando los cielos.

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2.- A medida que pasa el tiempo vamos perdiendo la educación al viajar.
He utilizado la primera persona del plural, no porque tú y yo la hayamos perdido, que seguro que no, pero para no señalar con el dedo acusador a nadie.
  • A nadie de esos que se sientan y quieren utilizar los dos reposabrazos, como si tú o yo los llevaremos pegados al cuerpo y no necesitaremos moverlos.
  • A nadie de esos que deciden ver una película o escuchar música y amablemente la comparten contigo, a estos pobres casi igual habría que perdonarlos, quizás sufran de algún problema auditivo o desconozcan que la mayoría de aparatos electrónicos llevan un botón de volumen incorporado.
  • A esos que llegan al avión y se desprenden con alegría de sus zapatos. A estos yo no puedo perdonarlos y además les exigiría una pedicura e higiene corporal exquisita antes de proceder a dejar sus pinrreles al aire.
  • A esos que se creen ingenieros aeronáuticos y que no entienden mensajes claros de cuando deben estar encendidos y apagados los móviles, tabletas y demás aparatos. Que me puede el desconocimiento, que me gusta seguir las reglas y que si no fuese porque normalmente siguiendo instrucciones llevo ya el cinturón abrochado, me gustaría levantarme y darles una colleja por listillos.
  • A esos que aplauden al tomar tierra el avión, vamos a ver, llámame tonta pero tú cuando coges el avión ¿qué esperas del piloto? Que no estamos al final de ninguna función!! Por favor, si coincidimos en un avión, no aplaudas.

Pero no pienso señalar al resto y hacer como si yo fuese la pasajera ideal, seguro que en más de una ocasión el que ha volado a mi lado, se ha preguntado que habría hecho en una vida anterior para verse sometido a la compañía de una loca como yo que lo pasa fatal en los despegues y en cuanto el avión empieza a moverse un poco más de lo normal (pierdo el color y mis manos son directamente agua), alguien que no escoge nunca ventanilla pero no deja de mirar de soslayo para comprobar que todo está correctamente, que no sabe si leer o escuchar música (espero que nunca se me haya ido la cabeza tanto como para cantar porque eso sería peor que olvidarse bajar el volumen) y a la que sino va con maridin en más de una ocasión ha acabado durmiéndose sobre el mullido hombro de un desconocido fruto de los nervios acumulados en la fase "entrando en pista para despegue" (que no cunda el pánico por favor, si en un futuro descubres que soy tu compañera de asiento, ahora siempre que no lo olvido en casa viajo con collarín hinchable para evitar ese tipo de momentos, ya no me dormiré sobre tu hombro pero tendrás que aguantar que mi reducida capacidad pulmonar haga que me pase medio vuelo intentando hincharlo).

Via designando.com
Que la vamos a hacer, los aviones se han convertido en los autobuses del siglo XXI, ya no queda nada de aquellas imágenes idílicas y evocadoras de los viajes en avión de otras épocas, yo es que me hice muy fan de la serie PANAM (no sé porque no hubo más temporadas!!) Ay como añoro aquellos tiempos...
Por cierto, ya que estamos dejame que deje por escrito una queja: mi alocada cabeza no acaba de entender porque hay que pagar más caro un billete Madrid-Oviedo para atravesar la península, que un billete Copenhague-Madrid con el que atraviesas media Europa. Me quejo porque esta vez me he cansado de pagar como una prima y aunque me haya supuesto hacer noche en Madrid, mañana disfrutaré del placer de atravesar la cordillera cantábrica desde mi asiento de tren. Sí, al final nos habrá llevado casi 24 horas ir de casa al paraiso pero no hemos tenido que poner un riñon a la venta.

Antes de despedirme, si me lees desde Coruña hay una cita a la que yo no podré acudir pero tú no deberías perderte Lucia y Lorena presentan su libro y sus bolsos respectivamente, dos proyectos destinados a ser un éxito por el simple hecho de tenerlas a ellas detrás.


Nos vemos, muero de ganas por llegar a casa...


4 comentarios

  1. Y si además coges ryan-air, ya ni te cuento ....
    Yo añadiría algo más... Qué han sido de las jóvenes, guapas y elegantes azafatas?
    Ahora lo mismo llevan el moño destartalado y pobre de ti que les pidas algo... Que lo mismo
    Te sueltan una fresca....a mi una vez me dijeron que ellas no estaban ahí para subir maletas
    Y que me la tenía que subir yo ..

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  2. Antes no me pasaba, pero ahora me pongo cada vez más nerviosa al viajar en avión (será la edad). Completamente de acuerdo contigo en quedarse ojiplática con la gente que se quita el calzado, vale que quieras estar cómod@ pero eso es pasarse.
    A estas horas ya estarás en el paraíso astur o muy cerca, yo el viernes salgo en dirección contraria y ya estoy de los nervios porque es la primera vez que viajo sola en avión con #laniña porque el esposo nos espera en destino.
    Voy temblando porque hace días que sueño que acabamos como Tom Hanks en aquella película que se tenía que quedar a vivir en un aeropuerto, pero nosotras porque no encuentro la puerta de embarque. Que no nos pase ná.
    Bienvenidos al paraíso, pasadlo muy bien y disfrutad de la familia/amigo@s.
    Un beso,
    Sonia

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  3. Yo cada día lo llevo peor, lo paso tan mal, que casi siempre el pasajero que llevo al lado me intenta tranquilizar. Y es que esto de los aviones no es lo mío...

    Que bien que esté ya en tu paraíso Astur! yo cuento los días para estar en mi castilla querida (aunque haya un vuelo de por medio).
    Un beso!

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  4. Muy de acuerdo, los vuelos de hoy no es que hayan perdido glamour, es que solo les falta la cesta de gallinas para parecer autobuses de post guerra ☺️☺️. Yo añadiría que antes comprabas un billete y sabias que ese avión salia a su hora sí o sí, y hoy dependes de huelgas, retrasos y hasta volcanes en erupción...
    Lo de ponerse nerviosa con cada turbulencia es algo donde seguro que te gano ☺️☺️ Y eso que intento parecer una madre tranquila y psicológicamente estable delante de mis hijas, pero aun así, más de una vez me he llegado literalmente llorando convencida de que lo ultimo que iba a ver en mi vida era el asiento de delante 😂😂

    Te falta el capítulo dos: los aeropuertos y su fauna... Un tratado sobre la diversidad humana ☺️☺️

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Solamente por haber dedicado parte de tu tiempo a leer lo que pasa en mi mundo, te estoy muy agradecida.
Si además quieres dejarme tu opinión, mi agradecimiento se multiplicará por mil, pero te pido una cosa: se respetuoso en todo lo que tengas que decir.
Y recuerda a través de este blog solo quiero compartir como vivo el mundo que me rodea.