El síndrome de Gardel

En esto despertó el divino Odiseo acostado en su tierra patria,
pero no la reconoció pues llevaba mucho tiempo ausente…
Homero



Vivimos uno de esos momentos en los que hay teorías varias, estudios de Universidades que nadie conoce y síndromes con reconocimiento y base empírica que intentan dar una explicación más o menos verídica, a todo lo que sucede.

Hace unos meses, aún no me creo que ya haya pasado tanto tiempo, alguien me dijo que debía prepararme para lo que iba a suceder, que superada la alegría por dejar tierras vikingas y las primeras semanas de aterrizaje era muy probable que empezase a sentir "el síndrome del emigrante retornado”.

La verdad es que no sabía de que iba, hasta el momento en que llegó aquella llamada no me había interesado mucho pararme a pensar en el tema, no fuese que de sólo pensarlo me fuese a hacer daño, o porque simplemente me parecía ciencia ficción que se pudiese llegar a materializar la idea de retornar.

Photo by Andy Beales on Unsplash

Así que me pusé a investigar (bueno, vale, a leer artículos en Google) sobre el tema. 
Básicamente este síndrome explica lo que le sucede a aquellas personas que al regresar no encuentran la sensación de hogar que esperaban y contrariamente les resulta mucho más difícil de lo que pensaban el regreso a esa cultura y esa vida que tanto añoraban lejos.

Voy a compartir un poco mi experiencia, lo aclaro ya para evitar pérdidas de tiempo en cosas sin interés.

Lee lo que te gusta - Enero

No estoy leyendo todo lo que me gustaría, me ha dado por apuntarme a varios cursos y estoy volviendo a empezar más en serio, organizando ya no lo que quiero ser de mayor, sino lo que puedo ser a estas alturas. 
Lo mejor es volver a tener horarios, lo peor es tener menos tiempo libre e intentar no renunciar a cosas que te hacen feliz, como por ejemplo la lectura.



De mi mes de enero estas son mis mejores recomendaciones.


Crisis virtual

Cuando tienes gente a tu alrededor que vive alejada de redes, te plantea interrogantes y tú te pones a darle vueltas, y a veces entras en crisis. 
Si esas personas son tus amigos y ese tú soy yo...

Sí, estoy en crisis con las pantallas, con mucho de lo que veo, de lo que leo, y soy consciente que esta situación también podría formar parte de ese síndrome del inmigrante retornado del que hablan (permíteme que esto lo deje para otro día porque si no, volvemos a las andadas y esto se hace "más largo que un día sin pan" -frase de abuela, I know-).