Regalos de Navidad

El Corte Inglés encargó su campaña de Navidad 2018 a la agencia Sra.Rushmore.
Leí sobre el anuncio antes de verlo. Un reconocimiento especial a todas esas personas que mantienen viva la ilusión en esta época del año, incluyendo sus propios empleados. 
Un spot que nos enseña la relación entre un padre y un hijo cuya imaginación le hace estar convencido de que su progenitor es uno de los encargados de poner en marcha la mecánica de la Navidad (si, sí, la mecánica del consumismo; que le vamos a hacer, ya sé que en estos tiempos puede resultar políticamente incorrecto pero...). 
Y mientras, se escucha una canción "mi padre es un elfo".



Voy a decirte algo: mi madre fue una elfo muchas Navidades. 
Eso quiere decir que en Nochebuena o Nochevieja había años que llegaba directa a la cocina para terminar de preparar la cena, también significa que apenas recuerdo ver una cabalgata de reyes con ella, que además, ese día en concreto, cuando creíamos todavía en la magia de la Navidad, nos íbamos a la cama sin su beso de buenas noches porque después de cerrar, había que preparar las rebajas y cuando llegaba a casa, dejaba a un lado su cansancio y sacaba fuerzas para hacer magia sólo por ver nuestras caras por la mañana.

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Mi madre dejo de estar al servicio de la Navidad de otros hace un par de años.
Se empeña en seguir celebrándola como si no hubiese un mañana, pase lo que pase.
Se pasa días pensando en los menús, es difícil sacarla de la cocina pero hemos conseguido inmovilizarla y que descanse si logramos arrinconarla en la mesa, siempre y cuando hagamos un baile de sillas.
Ella nunca quiere nada, no necesita nada, y siempre le gusta todo, creo que siempre acaba siendo la que menos paquetes desenvuelve y probablemente una de las cosas que más le gusta sigue siendo prepararnos los regalos al resto.

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Por mi madre, en Navidades no voy a comprar a última hora y entiendo la mayoría de las veces las caras de cansancio.

Yo no necesitaba un anuncio, y a ella no ha terminado de gustarle, pero ya era hora de que los grandes almacenes agradeciesen a los elfos todo el trabajo que hacen estos días.

P.D. Políticamente incorrecto debería ser eso de preguntar si has sido bueno para que te traigan muchas cosas los reyes.

2018, sin reproches


Ni las doce campanadas ni el primer brindis van a hacer desaparecer lo malo ni lograran transformarlo todo en positivo.

Fue el año en que:
  • Recuperé el criterio para fijarme en lo verdaderamente importante e ignorar lo que no merece la pena.
  • Defendí mis derechos y expresé mis opiniones desde el respeto, gané seguridad en mi misma, y cuando no tenía nada que aportar, me mantuve en silencio.
  • Regresé al mercado laboral.
  • Volví a llorar (mucho) de risa, de impotencia y para desahogar.
  • Disfrute de la buena compañía y aprendí a hacerlo de la soledad.
  • Recorrí kilómetros, por devoción y obligación.
  • Paseé por la playa bajo el sol, resguardada por un paraguas y entre la niebla, y además me senté a ver atardecer, salté olas, recogí conchas.
  • Me seguí emocionando con libros, canciones ...
Tienes suerte 2018 porque al final la memoria es selectiva y si no lo es, haremos lo posible por ayudarla. Sin reproches.


Jólabókaflóðið, inundación navideña de libros

De casi imposible pronunciación, no hay mejor tradición navideña: regalar libros, leer y tomar chocolate caliente. ¡Estos islandeses si que saben!